10 consejos para cuidar una colonia felina (y llevarte bien con los vecinos)
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Cuidar una colonia es mucho más que dejar comida. Estos diez hábitos hacen que los gatos estén sanos, que la colonia esté controlada y que los vecinos la vean como lo que es: un espacio cuidado.
- Horario fijo. Alimenta siempre a la misma hora. Los gatos acuden juntos y es más fácil verlos a todos.
- Pienso seco. Deja la comida húmeda para dar medicación o para las capturas.
- Agua limpia, siempre. Sobre todo en verano.
- Recoge al terminar. Retira restos y comederos después de cada toma. Es lo que más agradecen los vecinos.
- Nada de comida por el suelo. Atrae insectos, palomas y quejas.
- Refugios discretos. Casetas pequeñas, limpias y en lugares autorizados.
- Observa y anota. Si un gato cojea, adelgaza o deja de venir, apúntalo y avisa.
- Gatos nuevos, al CER. Avisa en cuanto veas un gato nuevo para que se esterilice cuanto antes.
- Habla con los vecinos. Explica que la colonia está controlada y esterilizada. Muchas quejas desaparecen con información.
- Coordínate con el ayuntamiento. Lleva tu acreditación de cuidador y registra lo que haces.
Una colonia bien cuidada es una colonia que no crece, no molesta y vive mejor.
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